
San Ignacio. Convertir la paz en una oportunidad de desarrollo para el Perú y el Ecuador, facilitando la integración de ambos pueblos y contribuir a mejorar su calidad de vida y posibilitar el progreso de las generaciones futuras, es el principal objetivo del Acuerdo Amplio de Integración Fronteriza, Desarrollo y Vecindad, que ambos países asumieron hace una década.
Mil quinientos millones de dólares, tiene el Plan Binacional para los departamentos y provincias de Cajamarca, Amazonas, Piura, Tumbes y Loreto, para que a través de proyectos puedan promover y generar el desarrollo de sus jurisdicciones.
Desde 1999, han transcurrido 10 años de esta oportunidad que debió culminar este 2009; sin embargo, considerando que es demasiado poco lo que se ha podido aprovechar, los países donantes han prolongado por cinco años más, la posibilidad de que los gobiernos regionales y municipales gestionen estos presupuestos para mejorar la calidad de vida de los habitantes.
Una de las causas por las cuales no se ha podido obtener estos dineros, es la incapacidad de los equipos técnicos, así como las rencillas políticas que no han permitido unir capacidades profesionales y presupuestos en la elaboración de perfiles y proyectos, hecho que sigue perjudicando a los más pobres de nuestra región.